El amor es algo tan intangible y tan buscado en la vida del ser humano que es uno de los motivos principales de consulta a un profesional de la psicología, pero también a otro tipo de consultas ajenas a la psicología, donde desde la desesperación, se buscan respuestas rápidas o mágicas a un amor deseado o a una vida vacía de afecto. La búsqueda del amor es tan importante porque encontrarlo da sentido a nuestras vidas, y no encontrarlo puede dar lugar a no querer seguir viviendo. 

Sin embargo, la mayoría de gente, busca ser felices haciéndose ricos o siendo famosos, y lo que demuestra una reciente investigación de 75 años de recopilación de datos, la más larga de la historia, no es precisamente eso, lo que concluye este estudio es que lo que verdaderamente nos mantiene felices y saludables a lo largo de la vida es saber cultivar unas buenas relaciones con los demás

Este revelador trabajo de investigación dice que el efecto que tiene en nuestra salud y longevidad es tener unas buenas relaciones con tu entorno. Lo sostiene por tres conclusiones. La primera, es que las personas que tienen más vínculos sociales como la familia, amigos, y la comunidad, son más felices y más sanas que las personas que tienen menos vínculos. Las personas que viven en soledad tienen peor salud y fallecen antes. La segunda, tiene que ver con la calidad de las relaciones y no con la cantidad, las relaciones de calidad en las que hay sensación de protección y seguridad. Y la tercera, es que las relaciones de apego seguro benefician tanto al cuerpo como al cerebro.

Si comprendemos el amor como vínculos de afecto y nos imaginamos esos vínculos como una multitud de hilos invisibles que nos unen a las personas queridas por donde circulan sentimientos y afectos que van y vienen, podemos visualizar una gran red de afecto que cada uno va tejiendo a lo largo de su vida. Esta labor es compleja porque las relaciones son difíciles a veces, tienen que ver con los sentimientos, el cuidado, la empatía, el respeto, en definitiva, con dar y recibir amor. Se requiere tiempo, sensibilidad, paciencia.

Las conclusiones de este estudio validan también las investigaciones de la teoría del apego y la importancia que tiene para las buenas relaciones futuras del bebé sentirse en un apego seguro con su cuidador principal en la etapa de los dos primeros años de vida.

  

Si creas una red de personas a las que tu quieres y te quieren, es más fácil que tengas una vida saludable y longeva, pero esa red la tienes que ir tejiendo a lo largo de los años para que el afecto no pare de circular por esos hilos invisibles que nos unen, que no se ven pero que los sentimos cada vez que esas personas estén ahí presentes cuando las necesitamos. Haz grande y fuerte esa red para que no te falte el amor que necesitas para vivir. Se el tejedor de tu propia red de amor para una vida saludable y feliz.

José Luis Moreno