PSICOTERAPIA INDIVIDUAL

La psicoterapia individual es un espacio para contactar con lo que sientes y necesitas expresar, y así poder comprender y cambiar lo que necesitas cambiar de ti mismo y de tu manera de relacionarte con los demás.

Las dificultades para cambiar tienen que ver habitualmente con la forma en que has construido tus experiencias y tus emociones en el pasado. Eres fruto de la experiencia que has vivido y de la forma en cómo te has vinculado a las personas que has necesitado para tu desarrollo y tu crecimiento.

Estas dificultades están muy conectadas con los miedos e inseguridades relacionadas con estas experiencias y vínculos afectivos de tu pasado y que están influyendo en tu vida actual impidiéndote sentirte bien, avanzar y crecer personalmente.

La psicoterapia es un proceso que por medio del trabajo corporal, analítico y relacional te ayuda a relajar estos miedos que inhiben la expresión de tus emociones y sentimientos bloqueados, a encontrar las palabras que no pudiste verbalizar en su momento, y a desarrollar una confianza y seguridad en ti mismo que te permita estar presente en el aquí y ahora, y más libre para llevar a cabo tus deseos y tus proyectos de vida.

TERAPIA PAREJA

La terapia de pareja es un espacio para explorar las dificultades que encontramos en nuestras relaciones de pareja.

La relación de pareja es un proceso en continuo cambio que puede conllevar crisis de pareja, que cuando no se resuelven bien y no se hacen los ajustes y cambios necesarios, tarde o temprano la relación se resiente y se acaba convirtiendo en una relación insatisfactoria.

También en una relación de pareja cada uno se relaciona desde su propio patrón relacional, que no es otro que su experiencia de vincularse afectivamente aprendida en su propia historia familiar. Esta forma de vincularse a menudo está cargada de expectativas imposibles de satisfacer porque tratan de llenar vacíos afectivos y conflictos no resueltos de la propia historia personal y generan una relación de pareja de dependencia mutua que impide avanzar a la propia relación y a madurar individualmente a cada uno. Este es otro motivo por el que la relación de pareja puede entrar en etapas de apatía e insatisfacción, cansancio, o de continuos desencuentros y acusaciones de uno hacia el otro, como el causante de la mala relación.

La relación de pareja es sobretodo una oportunidad para dar y recibir amor, un espacio de intimidad para compartir los sentimientos y deseos más íntimos, si se genera la suficiente confianza y seguridad entre ambos miembros de la pareja. Ese espacio de intimidad es con frecuencia una experiencia que destapa inseguridades y bloqueos que tienen que ver con abrirse al sentimiento de amor y con miedo a ser heridos o dañados.

La terapia de pareja es un espacio para tomar conciencia y comprender lo que cada uno hace o deja de hacer para que la relación funcione de forma satisfactoria, identificar cómo son los patrones de relación de cada miembro de la pareja y ver qué cambios son necesarios hacer para que sea una relación que aporte afecto, confianza y satisfacción.

GRUPOS

La psicoterapia de grupo es un espacio para poder compartir nuestras necesidades, sentimientos y dificultades y donde encontrar acompañamiento, seguridad y comprensión por parte del otro. 

La experiencia de una psicoterapia de grupo es de gran de ayuda para comprender mejor lo que nos ocurre, porque con frecuencia se descubre como nuestras dificultades aparecen reflejadas en el otro. También la experiencia de grupo hace aflorar nuestros propios miedos e inseguridades a no ser entendidos o rechazados en la relación con el otro.

Cuando encontramos en la experiencia grupal que podemos expresar lo que necesitamos compartir y somos aceptados y comprendidos por el otro, fortalece una confianza y seguridad que abre el camino para poder expresar nuestra autenticidad y estar más receptivo y abierto a aceptar al otro con su particularidad y sus diferencias.

A través del trabajo corporal, relacional y analítico, el grupo terapéutico ayuda a tomar conciencia, a comprender y a ir cambiando los propios patrones de relación y de vínculo, así como relajar los miedos que mantienen sentimientos y emociones bloqueadas para poder desarrollar nuestro potencial y encontrar unas relaciones más satisfactorias con los demás.